Internacionales
Solo cuatro países de América Latina aplicaron estrategias educativas exitosas en la pandemia
Al cumplir los 10 años, la mitad de los niños latinoamericanos no son capaces de leer ni de comprender un relato simple. Es lo que el Banco Mundial bautizó como la «pobreza de aprendizaje».
Ese indicador, que concretamente es del 51% en promedio para el continente, muestra que América Latina necesita transformar profundamente su educación.
Según los resultados promedios de las pruebas PISA, un estudiante de 15 años en América Latina muestra tres años de rezago en lectura, matemáticas y ciencia comparado con otro de algún país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
Esos 34 países son Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Chile, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Islandia, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Corea del Sur, Luxemburgo, México, Holanda, Nueva Zelanda, Noruega, Polonia, Portugal, República Eslovaca, Eslovenia, España, Suecia, Suiza, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos.
La pandemia obligó al cierre masivo de los centros educativos, afectando a más de 166 millones de estudiantes latinoamericanos.
De hecho, todos los países de América Latina, menos Nicaragua, cerraron a nivel nacional todos los niveles, desde preescolar hasta terciario.
Los países aplicaron distintas estrategias.
El Banco Mundial hizo un seguimiento de cómo los países utilizan la tecnología en la educación –que incluye internet, radio y televisión– para apoyar el aprendizaje remoto, pero destacan cuatro ejemplos:
Uruguay
Está muy bien preparado para la enseñanza online. Desde hace una década se dedicó a garantizar la conectividad y el acceso a herramientas digitales.
Implementó el Plan Ceibal, una iniciativa gubernamental famosa por ser pionera en la entrega de una laptop a cada alumno en las escuelas públicas.
Desarrolló la plataforma CREA, red social donde cada docente carga materiales, envía y califica tareas, y dialoga con sus alumnos.
Otras iniciativas incluyen la plataforma gamificada de matemáticas Matific y Biblioteca País, con más de 7.000 libros recreativos y materiales de estudio en formato de texto, audio e imágenes.
Todos los recursos tecnológicos están disponibles para todos los dispositivos de docentes, estudiantes y las familias de centros públicos o privados.
El Plan Ceibal alienta a las familias a acompañar a sus hijos a usar los materiales educativos.
La crisis de salud mostró la importancia de las familias en el aprendizaje.
México
Por muchos años desarrolló la televisión educativa multigrado. Y ahora le saca provecho para garantizar la equidad educativa.
Desarrolló innovaciones tecnológicas de punta vinculadas a programas que se adaptan al estudiante o de tutoría inteligente.
Pero no perdió de vista las tecnologías más tradicionales de impacto masivo para la población más vulnerable.
México aplica la Telesecundaria para acercar la educación a casi un 1,5 millón de estudiantes.
Telesecundaria, creada por el gobierno en 1968, educa a estudiantes de secundaria de las áreas rurales a través de la televisión.
La Televisión Educativa es una red nacional con programas emitidos en todo México en distintos horarios y para los diferentes grados.
El gobierno pone a disposición herramientas digitales para docentes, alumnos y familias, así como copias online de todos los libros de texto de las diferentes materias y niveles de educación.
Así brinda una educación de calidad efectiva.
Colombia Desde hace mucho tiempo invierte en valiosos portales educativos. En Aprender Digital, una plataforma del Ministerio de Educación, hay más de 80.000 recursos educativos digitales, organizados por grados que incluyen desde videos hasta aplicaciones y juegos.
También hay numerosas plataformas creadas por empresas privadas o de fundaciones.
Colombia transmite programas educativos en la radio y la televisión públicas, combinando una estrategia innovadora con otra más tradicional.
El gobierno dió dos semanas a los docentes para preparar un plan pedagógico, con el objetivo de desarrollar y crear actividades y tareas para los estudiantes.
Para seguir enseñando a los niños en un contexto tan difícil, los maestros continúan innovando.
Chile
Le sacó provecho al desarrollo de la evaluación online. Usa tanto Aprendo en Línea, una plataforma con recursos digitales para el autoaprendizaje en casa y en familia, como Aptus, orientado a los centros educativos y que incluye desde software educativo hasta capacitaciones para docentes y evaluaciones para los alumnos.
El Ministerio de Educación pone este contenido a disposición de otros países de la región para hacer frente al cierre de las escuelas.
Los materiales incluyen videos gratuitos de clase producidos en Chile para niños de 4 a 13 años, especialmente útiles para la enseñanza de la alfabetización.
Lo bueno es que, ante la emergencia, el acceso a los recursos de aprendizaje se amplió con rapidez.
Los docentes están compartiendo experiencias. Ojalá que se pueda mantener ese espíritu positivo de colaboración hacia el futuro. (Fuente: Banco Mundial)
