Internacionales
Lula reta a los líderes mundiales a conocer la Amazonía rural, pobre y marginada
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, conoció la cara más vulnerable de la Amazonía y, en vísperas de la COP30, invitó a los líderes mundiales a descubrir a la población negra, ribereña e indígena que vive en la selva en condiciones extremadamente difíciles.
El líder progresista visitó la comunidad quilombola de Itacoã-Miri y el asentamiento de pequeños agricultores Ilha Grande, a una hora de distancia en lancha rápida desde Belém, donde tendrá lugar la cumbre del clima de la ONU (COP30), que arranca oficialmente en una semana.
Bajo un fuerte dispositivo de seguridad, el jefe de Estado escuchó de primera mano los muchos reclamos de las comunidades de descendientes de esclavos africanos, conocidos en Brasil como quilombolas.
Hubo un común denominador en todos ellos: educación, salud y seguridad. Lo elemental.
Los mismos problemas padecen la mayoría de los cerca de 30 millones de brasileños que habitan en el mayor bosque tropical del planeta, una de las regiones más pobres del país.
