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Hondureños piden mejoras salariales en el Día del Trabajador
Miles de trabajadores hondureños se movilizaron para exigir mejoras salariales, empleos dignos y un freno al alto costo de la vida, en una jornada del Primero de Mayo marcada por el rechazo a la precariedad laboral y la demanda de mayores garantías en salud, educación y seguridad.
Los trabajadores, convocados por la Central General de Trabajadores (CGT), la Confederación de Trabajadores de Honduras (CTH) y la Federación Unitaria de Trabajadores de Honduras (FUTH), protestaron además contra el alto costo de los alimentos, los combustibles y otros productos y servicios como la energía eléctrica.
El presidente de la Central General de Trabajadores (CGT), Daniel Durón, dijo que la situación laboral en Honduras es «lamentable y crítica» y abogó por mejorar las condiciones de vida de la población.
Durón denunció que la precariedad afecta especialmente a los sectores que carecen de representación sindical y exigió «libertad sindical, mejores condiciones de vida para los trabajadores y el respeto a sus derechos».
El líder sindical expresó su preocupación por la vigencia de la Ley de Empleo Parcial, una normativa aprobada en marzo pasado por el Parlamento hondureño que genera suspicacias en el sector obrero.
«Esta ley realmente nos tiene preocupados», advirtió Durón, tras señalar que este tipo de marcos legales podrían vulnerar las conquistas históricas de la clase trabajadora.
Aunque los promotores de la ley sostienen que la medida busca dinamizar la economía mediante jornadas laborales reducidas, los sectores sociales rechazan la norma por temor a que facilite el despido y precarice la relación laboral en favor de los empleadores.
La precariedad laboral en Honduras alcanzó niveles críticos al cierre de 2025, con más de dos millones de personas con dificultades de empleo y una informalidad cercana al 78 %, según el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep).
La jornada estuvo marcada por la tensión en Tegucigalpa, donde activistas del opositor partido Libertad y Refundación (Libre, izquierda) protagonizaron incidentes frente a la sede del gobernante Partido Nacional.
Los manifestantes lanzaron piedras y un artefacto explosivo contra los agentes policiales que resguardaban el edificio, aunque no se registraron heridos ni daños materiales.
La movilización contó con la participación del expresidente hondureño y coordinador general de Libre, Manuel Zelaya, quien realizó el recorrido a bordo de un vehículo y fue increpado por un sector de los manifestantes al grito de «fuera políticos».
Simultáneamente, en San Pedro Sula (norte de Honduras) un grupo de trabajadores quemó un monigote con la figura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en protesta por su presunta «injerencia» en las pasadas elecciones generales de 2025, en las que se impuso el conservador Nasry ‘Tito’ Asfura.
La marcha, que recorrió las principales vías de la segunda ciudad más importante del país, se desarrolló entre consignas de exigencia social y críticas a la gestión de la administración actual.
