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ASJ: Deuda pública de Honduras proviene de la crisis del sector eléctrico
La Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), a través de su iniciativa Potencia Honduras, presentó este martes un análisis financiero de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) que revela que uno de cada cuatro lempiras de la deuda pública total del país es generado exclusivamente por la crisis del sector eléctrico.
El estudio del capítulo en Honduras de Transparencia Internacional concluye que cada lempira que el gobierno transfiere a la estatal eléctrica es deuda pública y dinero de impuestos que deja de destinarse a sectores como salud, educación y seguridad. Actualmente, este apoyo financiero para sostener a la ENEE asciende a más de L 14.1 mil millones al año.
La iniciativa ciudadana Potencia Honduras advierte que, de no producirse una reforma estructural inmediata, este costo al público escalará a L 21.2 mil millones para el año 2035; lo que representa un incremento del 50 % sin que el servicio eléctrico mejore para los hondureños. El análisis identifica que el sistema pierde cerca del 35% de la energía y que el 20% corresponde a pérdidas no técnicas que no se recuperan en la tarifa, lo que provoca un agujero de L 8.3 mil millones anuales que nunca entra a la caja de la estatal.
Este déficit operativo provoca que la ENEE cierre cada año con un saldo negativo de 15,700 millones de lempiras, provocando que las ganancias operacionales de la empresa -de apenas L 1,200 millones- no alcancen para cubrir el pago de intereses, las inversiones necesarias ni la deuda existente.
Para dimensionar el costo de no realizar reformas, la administración central transfiere anualmente más de L 1,200 millones en efectivo del presupuesto nacional, sin contar el subsidio social. A este impacto se suma la emisión de aproximadamente L 8,200 millones en deuda nueva por año, una cuenta que al final pagarán todos los contribuyentes hondureños.
Asimismo, la ENEE acumula una mora anual de L 2,700 millones con los generadores privados, una deuda acumulada que ya alcanza los L 18,200 millones y que también encarece la tarifa eléctrica, debido a que las empresas incorporan el riesgo de no recibir sus pagos en el precio de la energía. Como resultado de la ineficiente gestión, Honduras pierde hoy el triple de energía que sus vecinos regionales, que a diferencia de la ENEE no operan con una empresa estatal verticalmente integrada, sino con el sector separado por actividades y la distribución a cargo de un operador especializado
Potencia Honduras sostiene que el primer paso para resolver la crisis es transparentar la ENEE. Separar las actividades de generación, transmisión y distribución, permite identificar dónde se originan las pérdidas, asignar responsabilidades y medir el desempeño de cada parte. Frente a las proyecciones financieras actuales, la propuesta plantea una reforma estructural integral basada en la incorporación de un distribuidor con eficiencia técnica, financiera y los incentivos correctos.
En ese sentido, el análisis de la iniciativa ciudadana subraya la necesidad de impulsar una transformación energética orientada a garantizar servicios públicos de calidad, tarifas justas y un suministro digno para la población históricamente afectada por el abandono institucional. De implementarse esta hoja de ruta, en una década el país lograría un ahorro acumulado de más de L 100,000 millones; recursos que finalmente podrán ser redirigidos hacia los hospitales, las aulas de clase y la seguridad pública que los hondureños merecen.
