Sucesos
DPI captura y expulsa del país a salvadoreño integrante de la Pandilla 18
Con el propósito de contribuir a la seguridad regional y evitar que prófugos de la justicia de otros países utilicen el territorio hondureño para evadir la acción de las autoridades, la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) capturó y, posteriormente, coordinó la expulsión de un ciudadano salvadoreño, presunto integrante de la Pandilla 18, quien era requerido por las autoridades de su país de origen por el delito de agrupación ilícita.
La acción policial fue ejecutada por funcionarios asignados a la Unidad Departamental de Investigación Criminal N.14 (UDIC-14), con el apoyo de agentes de la Dirección Nacional de Prevención y Seguridad Comunitaria (DNPSC) y de la Dirección Nacional de Servicios Policiales Fronterizos (DNSPF), en el punto fronterizo de El Poy, departamento de Ocotepeque.
El detenido es un hombre de 64 años, de nacionalidad salvadoreña, originario de San Bartolo, departamento de Cuscatlán, El Salvador, quien contaba con una orden de captura pendiente emitida por las autoridades de ese país, por suponerlo responsable del delito de agrupación ilícita y ser presunto integrante de la Pandilla 18.
De acuerdo con las investigaciones realizadas por las autoridades policiales, el sospechoso tenía aproximadamente dos años de residir en la aldea Antigua Ocotepeque, presuntamente con el objetivo de evadir la acción de la justicia de su pais de origen.
Tras su localización y captura, y mediante los mecanismos de cooperación y coordinación internacional entre las autoridades de Honduras y El Salvador, se procedió con su expulsión del territorio hondureño y posteriormente fue entregado a las autoridades salvadoreñas, para que responda por el delito que se le imputa.
Asimismo, en coordinación con funcionarios del Instituto Nacional de Migración (INM), se realizaron las diligencias correspondientes para concretar la expulsión del ciudadano extranjero.
Con estas acciones, la DPI continúa fortaleciendo la cooperación policial internacional y trabajar de manera coordinada con las instituciones nacionales y extranjeras para evitar que personas prófugas de la justicia utilicen el territorio hondureño como refugio, contribuyendo así a la seguridad de la población y al combate contra las estructuras criminales.
